El origen de tu realidad exterior o física se halla en tu realidad interior o mental: las condiciones y circunstancias de tu vida son en gran parte consecuencia de tus percepciones mentales.

La neurociencia ha demostrado que nuestras experiencias imaginarias despiertan reacciones emocionales automáticas que pasan a formar parte de nuestra memoria. Esto sucede porque nuestro cerebro o mente inconsciente entiende que nuestras palabras e imágenes mentales suceden en el mundo de la realidad física. Nuestros pensamientos y afirmaciones construyen nuestras percepciones y creencias, y en última instancia dirigen nuestras acciones. Conforman un poder creador que moldea nuestra realidad. Si no te haces consciente de este mecanismo, tenderán a confirmar tus creencias y a perpetuar tus percepciones sobre la realidad.

Cada uno de nosotros tiene una forma particular de usar las palabras, tanto para comunicarse con otros como para concebirse a sí mismo y a su vida. La mayor parte de estos relatos o diálogos -externos e internos- son inconscientes y hasta compulsivos: rara vez nos detenemos a observarlos. Puede que incluso nos dañen, o sean historias heredadas que, sembradas muy temprano en nosotros, construyen nuestra idea sobre la vida, el amor, el trabajo, el sacrificio, la bondad, y especialmente, sobre nuestra propia identidad. Nuestra forma de hablar y de reaccionar, de entender el pasado y de proyectar el futuro, suele ser un automático reactivo a cómo nos hablaron y a cómo logramos que nos escucharan en la infancia. Permanentemente generamos historias que juzgan las circunstancias que nos rodean, a los demás y a nosotros mismos, dejándonos encerrados en una realidad que estamos perpetuando sin darnos cuenta.

Mindfulness es la práctica que busca desarrollar la consciencia a través de la atención plena en el momento presente. Al practicar mindfulness observas tus pensamientos, palabras y emociones sin identificarte con ellos ni juzgarlos. Tu manera de relatar el mundo y de relatarte a ti mismo es una tremenda fuente de información sobre tu mente particular, y el ejercicio de observarla puede ser un camino que te permita abrir puertas que ni siquiera sabías que tenías cerradas. La práctica de mindfulness es una invitación a detenerse y mirar; y vas a utilizar la escritura como herramienta.

La Visualización Creativa es una técnica que busca transformar la realidad por medio de la percepción mental de circunstancias positivas. Es el proceso de usar la imaginación para crear, atraer y en última instancia sentir aquello que deseas experimentar en la vida, en el aquí y ahora. Cuando empleamos nuestra mente para desarrollar la atención y generar emociones positivas, entendemos que el bienestar solo puede suceder ahora, por medio de la presencia. Además ayudamos a la mente inconsciente a abandonar las creencias negativas y los patrones de conducta asociados a éstas.

Los talleres Quantum Prose aplican los principios del mindfulness a la visualización creativa. En nuestros ejercicios, vas a personificar una serie de experiencias presenciales, liberadoras, que percibirás plenamente por medio de los sentidos, a través de la escritura. El programa no se basa en el mero ensayo de afirmaciones y pensamientos positivos, sino en el desarrollo de la percepción consciente y la atención plena: vas a aprender a percibir, saborear, tocar, las sensaciones que ansías, trayéndolas a tu presente emocional. Es decir, vas a desarrollar tu presencia y a experimentar la realidad que anhelas mediante el ejercicio de la escritura.

Esta práctica permite:

  •  Experimentar placer y alivio emocional.
  •  Reemplazar la memoria asociada a experiencias y creencias negativas.
  •  Aprender a dirigir el pensamiento y la palabra hacia el bienestar y la claridad mental.
  •  Incrementar la atención consciente y la conexión con el presente.
  •  Desarrollar la creatividad, la confianza y el poder de la voluntad.

La imaginación es el motor de nuestros pensamientos. Las emociones, la raíz de nuestra voluntad.